La industria del manga se enfrenta a un reto importante: la piratería, incluso en medio de su crecimiento global. Títulos populares como Vinland Saga, Jujutsu Kaisen y One Piece se ven afectados por la distribución ilegal a través de varias plataformas.
Esto representa un problema importante tanto para los creadores como para los editores y las editoriales, ya que no solo les priva de ingresos legítimos sino que también socava su arduo trabajo y dedicación.
En una postura polémica, el editor de Vinland Saga, Akira Kanai, expresó una opinión que se aparta de la postura general de la industria contra la piratería. Kanai cree que la prioridad debería ser la lectura del manga, independientemente de la fuente.
Reconoce que si bien la piratería daña económicamente a la industria, es crucial que el manga llegue a una audiencia global, especialmente porque el mercado interno de Japón se contrae mientras el mercado global se expande.
Durante una entrevista reciente, Kanai destacó la importancia del alcance internacional del manga.
Señaló que el mercado global depende en gran medida de copias ilegales, lo que presenta un dilema: sería preferible que los lectores apoyaran económicamente a los creadores, pero si las versiones pirateadas son más accesibles que las oficiales, no ve ningún problema en leerlas por ahora.

Kanai enfatizó que hacer que el manga sea accesible para los lectores es fundamental para el crecimiento de la industria. Espera que exista una comunidad de manga global próspera en la que puedan participar creadores de todo el mundo.
Sin embargo, advirtió que este crecimiento no debe producirse a expensas del mercado interno de Japón, subrayando la necesidad de lograr un equilibrio.
En última instancia, el punto de vista de Kanai apoya la globalización del manga, pero no a costa de socavar a sus creadores y editores en Japón.
Aboga por que los lectores accedan al manga de forma legal, pero reconoce la realidad actual de la dinámica de expansión global de la industria.