A medida que las personas se sienten cada vez más cómodas realizando experimentos científicos en el cielo, continuamos aprendiendo más sobre los misteriosos relámpagos. Un nuevo estudio en la revista Science proporciona la información más reciente sobre las descargas electrostáticas ilusorias; esbozando la evidencia que apoya la idea de que de hecho son un “detergente de la atmósfera”.

La Revista Smithsonian informó sobre el nuevo estudio, del cual fueron autores los investigadores de Penn State. William H. Brune, profesor de meteorología en la universidad, dirigió a los investigadores mientras miraban hacia atrás en los datos que un avión de la NASA midió en nubes de tormenta sobre Colorado, Oklahoma y Texas en 2012.

Jb Lardizábal

Durante su ejecución de junio de 2012, el jet de la NASA midió específicamente dos moléculas en las nubes de tormenta: radicales hidroxilo (OH) y radicales hidroperoxilo (OH2). Los científicos se refieren a la primera molécula como un “detergente” atmosférico porque reacciona con los contaminantes y los descompone. El hidroxilo también juega un papel clave en la eliminación de los gases de efecto invernadero, como el metano y el ozono, de la atmósfera.

Según el estudio, los datos de 2012 apuntan a que los rayos generan directamente hidroxilo; a diferencia del modelo anterior del fenómeno atmosférico, que solo evidenciaba la producción de radicales por el rayo de manera indirecta. “Nosotros [were] sorprendidos por las cantidades extremas de OH y HO2 generadas en los yunques y núcleos de las tormentas ”, dijo Brune a Inverse. “Son órdenes de magnitud más grandes que cualquier medición anterior de HO2 u OH atmosférico”, agregó.

NASA

Brune y sus colegas dicen que tanto los rayos visibles como los “subvisibles” producen el detergente molecular. (El rayo subvisible no es visible a simple vista, ni ningún tipo de cámara). Los científicos también dicen que el jet de la NASA detectó específicamente las descargas subvisibles de los radicales en las regiones del yunque de las tormentas; es decir, las nubes heladas, ventosas y electrificadas en la parte superior de las tormentas (arriba).

Con base en estos datos, los investigadores especulan que entre el 2% y el 16% de la oxidación atmosférica global, también conocida como “limpieza” de la atmósfera, se debe a los radicales hidroxilo generados por los rayos. Asimismo, los radicales hidroperoxilo también pueden contribuir significativamente a la limpieza atmosférica de contaminantes. Aunque los investigadores advierten que estos resultados son “muy inciertos” porque no saben si estas medidas se aplican al resto del mundo. La única forma de saberlo con certeza, dicen, es realizar más experimentos aéreos en medio de tormentas.