De vez en cuando, todos necesitamos un buen recordatorio de que el electromagnetismo es alucinante. Afortunadamente, en su último video, el canal de YouTube The Action Lab ofrece un guiño estelar a la fuerza de la naturaleza al mostrar un imán giratorio en una gota de ferrofluido. Que a su vez levita sobre un superconductor gélido.

The Action Lab, un canal al que le encanta “realizar experimentos emocionantes”, publicó recientemente el video anterior. El propietario y presentador del canal, James J. Orgill, dice en la descripción del video que realizó el experimento para mostrarle a la gente lo que sucede cuando se acerca un superconductor al ferrofluido. Que a su vez está dentro de otro campo magnético.

Para realizar el experimento, Orgill instala un superconductor, probablemente una aleación de metal, que es ultrafrío gracias al nitrógeno líquido. (Un superconductor es un material que puede conducir electricidad sin producir ninguna resistencia). El anfitrión del Action Lab coloca un imán sobre el superconductor para que flote y gire en su lugar.

El laboratorio de acción

Una vez que ha colocado el imán, Orgill procede a verter ferrofluido por todo el imán giratorio flotante; dando como resultado lo que en última instancia parece un globo gigante de aceite negro en forma de píldora que levita sobre el superconductor.

En cuanto a la física en juego, en esencia, el superconductor captura el imán con su propio campo electromagnético. Cuando Orgill vierte el ferrofluido, un líquido que consta de partículas de óxido de hierro, un fluido portador (como el agua) y un surfactante que une a los dos, sobre el imán flotante, la atracción magnética lo mantiene en su lugar. El imán, simultáneamente, puede levitar y rodar continuamente sobre el superconductor; algo que puede hacer gracias a la falta de resistencia eléctrica de este último.

El laboratorio de acción

En cuanto a la segunda mitad del video, Orgill se centra en lo que sucede cuando combinas ferrofluido y un enorme imán de neodimio. Y aunque los resultados son igualmente surrealistas, está claro que Orgill probablemente solo necesitaba gastar su reserva de líquido. ¿Pero a quién le importa? Es otro experimento que nos ayuda a todos a recordar que hay campos electromagnéticos en todas partes. Y que interactúan de forma extraña todo el tiempo.